manchado
Vino blanco que presenta un color ligeramente rosado o amarillento debido a su contacto prolongado con depósitos o recipientes que previamente contenían vino tinto. Este matiz cromático no procede de uvas tintas, sino de la transferencia de pigmentos y taninos del vino tinto residual en la madera o del depósito mismo.
El manchado es resultado de una contaminación accidental durante el proceso de vinificación o envejecimiento, no de una práctica enológica deliberada. Suele ocurrir cuando se reutilizan barriles, tinajas o tanques sin lavar adecuadamente tras contener vino tinto, o por mezcla inadvertida durante trasiegos.
Desde el punto de vista organoléptico, el manchado puede presentar alteraciones sutiles en el perfil aromático y gustativo, adquiriendo notas de oxidación leve. En términos comerciales y regulatorios, un vino manchado se considera un defecto que afecta a su clasificación y valor, aunque en pequeñas proporciones podría confundirse con vinos rosados de baja intensidad de color. Es frecuente en bodegas históricas donde se emplean métodos tradicionales sin control estricto de limpieza entre usos.
Variaciones: vino manchado, blanco manchado
También: vino teñido, blanco coloreado