depósito
Recipiente destinado a contener vino durante el proceso de elaboración, almacenamiento o conservación. Los depósitos pueden presentar capacidades muy variables, desde algunos centenares hasta varios miles de litros, y fabricarse con materiales diversos según la función enológica: madera (para crianza y desarrollo de aromas), hormigón (con o sin revestimiento), acero al carbono, acero inoxidable (para fermentación controlada), poliéster o fibra de vidrio (en bodegas modernas).
El depósito cumple funciones esenciales en la vinificación: fermentación alcohólica y maloláctica, decantación, clarificación y envejecimiento. Su diseño y material influyen decisivamente en la calidad final del vino, permitiendo o limitando el intercambio gaseoso y la extracción de componentes.
Secundariamente, se denomina depósito al conjunto de sólidos (levaduras muertas, tartaratos, materia colorante precipitada) que se acumulan naturalmente en el fondo del recipiente durante la fermentación o el reposo. Este depósito debe controlarse mediante prácticas y tratamientos enológicos autorizados|trasiegos periódicos para evitar alteraciones organolépticas.
Variaciones: tanque, tanques de fermentación, recipiente
También: cuba, tina, tino, dorna, bota