encostado
Vino muy añejo que ha formado en la pared interior de la botella un sedimento pesado y espeso en forma de costra compacta, resultado de la precipitación de taninos y materia colorante a lo largo de los años. El término es especialmente aplicable al crusted port (oporto muy viejo) y a otros vinos generosos de larga crianza como rancios, viejos málagas y moscateles añosos.
El fenómeno se intensifica cuando los vinos no han sido filtrados en bodega —práctica común en grandes oportos de vendimia (vintage) para preservar la integridad tanníca y el carácter original—. Esta costra, aunque antiestética, es sinónimo de autenticidad y potencial evolutivo. Su presencia requiere decantación cuidadosa antes del servicio, pues el sedimento, aunque inofensivo, afecta a la limpidez sensorial.
En cata, la identificación de un vino encostado revela un nivel de oxidación controlada y madurez que no debería interpretarse como defecto, sino como marca de distinción en vinos de crianza prolongada bajo condiciones tradicionales.
Variaciones: vino encostado, costra vinícola
También: vino con costra, vino con poso costroso, vino sedimentado