consistencia
Propiedad organoléptica y táctil que describe la textura y el cuerpo de un vino en boca, informando sobre su estructura, densidad y peso alcohólico. Se percibe a través de sensaciones físicas que revelan el estado de la materia vinosa: desde expresiones ligeras y etéreas hasta otras densas, viscosas o aterciopeladas.
La consistencia es resultado directo de la concentración de sólidos disueltos, alcoholes, azúcares residuales, taninos y glicéridos. Un vino suave presenta baja densidad táctil, mientras que uno viscoso o almibarado indica mayor concentración. Los términos blando, pastoso y aterciopelado caracterizan vinos con estructura sedosa, frecuentes en tintos de crianza o blancos de fermentacion malolactica. La dureza sugiere taninos jóvenes o acidez elevada; lo quebradizo apunta a desequilibrio. Términos como ahilado indican defectos por podredumbre acida|oxidación o degradación microbiana.
En cata, la consistencia se evalúa tras la percepción aromática, moviendo el vino en copa para observar su adherencia (lágrimas) y fluidez. Constituye un indicador fundamental del potencial de envejecimiento y la armonía del vino, complementando análisis de grado alcoholico volumetrico adquirido e analisis organoleptico.
Variaciones: consistencias, consistencia táctil
También: cuerpo, textura, firmeza, densidad táctil