cuerpo
Característica sensorial y estructural del vino que describe la percepción táctil y gustativa de plenitud en boca. El cuerpo está íntimamente ligado al grado alcohólico, al extracto seco y a otros componentes sápidos como taninos, glicéridos y sustancias coloidales que resultan difíciles de definir con precisión.
Un vino con cuerpo posee un sabor y textura que llena bien la boca, dejando una impresión de densidad y presencia. Esta cualidad es percibida por las papilas gustativas y la mucosa bucal, generando una sensación de peso y consistencia que varía desde ligera hasta robusta.
El cuerpo no es un atributo único, sino el resultado de múltiples factores enológicos: la concentración de sustancias extractivas, la riqueza alcohólica, la presencia de compuestos fenólicos y el equilibrio general del vino. Vinos de regiones cálidas suelen presentar mayor cuerpo que los de climas frescos. La maceración, la fermentación maloláctica y los tratamientos enológicos autorizados también influyen en esta característica.
Se clasifica comúnmente en tres niveles: vinos ligeros de cuerpo, vinos de cuerpo medio y vinos con cuerpo pleno o generoso.
Variaciones: corporeo, cerpo
También: vino corpulento, vino denso, vino lleno