breve
Calificativo que describe un vino cuyas sensaciones olfativas y gustativas se disipan rápidamente en boca, sin dejar impresión persistente. La brevedad indica una corta permanencia de aromas y sabores, fenómeno frecuente en vinos jóvenes, ligeros o elaborados con técnicas que priorizan la expresión aromática inmediata sobre la complejidad estructural.
Este carácter se relaciona directamente con la persistencia gustativa y constituye una característica de análisis organoléptico fundamental en cata. Vinos de bajo contenido tánico, con acidez moderada o baja graduación alcohólica tienden a presentar este perfil. No implica necesariamente defecto, sino que refleja el estilo y propósito enológico: muchos vinos frescos, de consumo inmediato o elaborados mediante maceración carbónica exhiben esta cualidad voluntariamente.
La brevedad contrasta con la persistencia o largo, que indica notas que se mantienen en retronasal tras la deglución. Es especialmente relevante en la evaluación de vinos blancos jóvenes, espumosos y vinos de aguja, donde la ligereza es apreciada. En prácticas y tratamientos enológicos autorizados, ciertos procesos pueden acentuar o moderar este carácter.
Variaciones: breve — corta persistencia, poco persistente
También: efímero, pasajero, fugaz, corto