fuerte
Calificativo aplicado a vinos que presentan un contenido alcohólico elevado y un cuerpo muy marcado, características que se perciben tanto en nariz como en boca. Un vino fuerte se distingue por su estructura táctil envolvente, su peso en paladar y su presencia alcohólica evidente, que puede manifestarse incluso con sensaciones cálidas o picantes.
Estos vinos suelen proceder de uvas sobremaduradas, vendimias tardías o regiones de elevada integral térmica eficaz, donde se acumulan mayores concentraciones de azúcares fermentables. El grado alcohólico adquirido expresado en masa|grado alcohólico típicamente supera los 14-15° vol., aunque también influyen factores como la concentración de extracto seco y la intensidad tánica.
El término se aplica frecuentemente a vinos de crianza, caldos tradicionales de regiones cálidas como Jerez-Xéres-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda|Jerez, Málaga y Sierras de Málaga|Málaga, o vinos fortificados. No debe confundirse con un vino simplemente alcohólico: la fortaleza implica equilibrio entre alcohol, estructura y complejidad aromática.
Variaciones: vinos de cuerpo, vino alcohólico, vino de elevada graduación
También: potente, robusto, de cuerpo marcado