botija
Vasija de barro de gran tamaño, con cuello estrecho y cuerpo abultado, tradicionalmente utilizada para el transporte y almacenamiento de vino, aceite, vinagre y otros productos líquidos. Su forma característica, frecuentemente dotada de dos asas laterales, facilitaba el manejo y el transporte por vías terrestres y marítimas.
La botija constituye un elemento fundamental en la historia del comercio vinícola español, especialmente durante los siglos XVI al XVIII, cuando se convirtió en el recipiente estándar para la exportación de vinos hacia América y otros mercados. Su capacidad variable (generalmente entre 10 y 30 litros) la hacía idónea para las prácticas comerciales de la época.
Desde el punto de vista enológico, estas vasijas de cerámica porosa permitían una microoxigenación natural que, en ciertos casos, favorecía la evolución aromática del vino durante su transporte. Su uso ha sido prácticamente abandonado en la elaboración moderna, sustituido por damajaguas de vidrio y botellas estandarizadas, aunque permanece como referencia histórica en museos enológicos y colecciones de patrimonio vinícola.
Variaciones: botijas
También: botijón, damajagua, ánfora, bota de barro