ánfora
Recipiente de barro cocido, característico de la antigüedad mediterránea, dotado de cuello estrecho y alargado con dos asas laterales. Fue el contenedor por excelencia para el almacenamiento y transporte de vino, aceite y otros líquidos en las civilizaciones griega y romana.
Capacidad y uso enológico: Entre los romanos, el ánfora constituía una medida de capacidad equivalente a 26,2 litros. Su diseño permitía un sellado eficaz mediante corcho o arcilla, lo que facilitaba la conservación del vino durante travesías marítimas y el envejecimiento controlado. La porosidad natural del barro proporcionaba una microoxigenación beneficiosa para ciertos vinos.
Relevancia arqueológica: Los restos de ánforas son testimonios invaluables en arqueología vinícola. Su análisis químico y paleobotánico revela información sobre variedades de uva, técnicas de elaboración y rutas comerciales antiguas. Las ánforas halladas en yacimientos, como las identificadas en el contexto de Tutankhamon, permiten datar y caracterizar vinos históricos.
Legado: Aunque obsoleta como recipiente de uso, la ánfora sigue siendo símbolo de la tradición vinícola mediterránea y objeto de estudio en enología histórica y arqueología del vino.
Variaciones: anfora
También: cuba-ánfora, ánfora romana