tricloroanisol
El 2,4,6-tricloroanisol (TCA) es un compuesto químico volátil responsable del denominado defecto de corcho o contaminación por cork taint en los vinos. Se forma mediante la degradación microbiana de los triclorofenoles (TCP), que a su vez resultan de la interacción entre los fenoles naturales del corcho y el cloro residual presente en el aire o en el agua utilizada durante su fabricación y tratamiento.
La génesis del TCA requiere condiciones específicas: ambientes húmedos, temperaturas moderadas y la presencia de microorganismos —principalmente hongos como Trichoderma y especies de Fusarium—— que actúan como agentes degradadores. Una vez formado, el TCA es extremadamente potente organolepticamente: concentraciones tan bajas como 5 nanogramos por litro resultan perceptibles al olfato humano, imprimiendo aromas desagradables de corcho mojado, cartón húmedo o tierra enmohecida.
El origen puede ser dual: durante la manufactura del corcho (contaminación primaria) o posterior al embotelladoamiento, cuando condiciones adversas de almacenamiento —humedad relativa elevada, temperaturas fluctuantes— favorecen la proliferación fúngica y la síntesis de TCA incluso en corchos aparentemente sanos. Este defecto afecta gravemente la calidad organoléptica final del vino, siendo uno de los principales motivos de rechazo en cata profesional.
Variaciones: 2, 4, 6-tricloroanisol, TCA
También: trichloroanisole