seco
Clasificación de vino que presenta una concentración de azúcares residuales inferior a 5 gramos por litro. Se obtiene cuando la fermentación alcohólica consume prácticamente la totalidad de los azúcares del mosto, resultando en un vino que carece de dulzor perceptible al paladar. Esta categoría es la más frecuente en la producción mundial y abarca la mayoría de los vinos tranquilos producidos en regiones templadas.
El carácter seco de un vino depende tanto de la composición original del mosto como del control de la fermentación alcohólica. En enología, la determinación precisa del contenido de azúcares residuales es fundamental para la clasificación legal y comercial del producto. Un vino seco permite expresar con claridad los caracteres varietal, los matices de la crianza en madera y las complejidades aromáticas desarrolladas durante la elaboración.
La mayoría de vinos de las denominaciones españolas —Ribera del Duero, Priorat, Rioja— se comercializan bajo esta categoría. El término contrasta con vinos dulces, semisecos y semidulces, cuya residualidad azucarada es significativamente mayor.
Variaciones: vino seco, vinificación seca
También: anídrico, sin azúcar residual