persistencia
Duración e intensidad de las sensaciones gustativas y aromáticas que permanecen en la boca y la garganta después de tragar el vino. La persistencia es un indicador fundamental de calidad, especialmente en vinos de guarda, y refleja tanto la concentración de compuestos fenólicos y taninos como la estructura general del vino.
Un vino con buena persistencia mantiene sus características sensoriales durante varios segundos tras la deglución—lo que los enólogos denominan final largo—, revelando capas aromáticas y gustativas progresivas. Esta cualidad se evalúa en cata mediante la escala de caudales (medida en segundos) y se considera decisiva en la valoración de vinos premium o con potencial de envejecimiento.
La persistencia depende de factores como la madurez fenólica de la uva, las prácticas de elaboración (maceración pelicular, fermentación alcohólica controlada), la crianza en maderas de los recipientes adecuadas y la estabilización del vino. Vinos con baja persistencia suelen ser más ligeros o jóvenes, mientras que una persistencia excepcional caracteriza a grandes reservas y vinos de denominación prestigiosa.
Variaciones: final de boca, caudales, persistencia aromática, persistencia gustativa
También: final largo, duración, caudal