caldo bordelés
Fungicida de contacto tradicional utilizado en viticultura para controlar enfermedades fungosas y bacterianas, especialmente el mildiu y la botrytis cinerea. A diferencia de los fungicidas sistémicos, no penetra los tejidos vegetales, sino que forma una lámina superficial protectora que impide la germinación de esporas e impide la propagación de la afección a partes sanas. No cura las lesiones ya establecidas.
Se obtiene por neutralización en agua de una solución de sulfato de cobre mediante una suspensión de hidróxido de calcio (CuSO₄ + Ca(OH)₂). La aplicación se realiza por pulverización sobre la canopia de la vid.
Composición casera: sulfato de cobre (1 kg), cal viva (0,7 kg) y agua (100 L), mezclados en recipientes de plástico. Aunque existen preparados comerciales listos para usar, esta fórmula permite obtener el producto a menor coste.
Sus propiedades fueron descubiertas en 1885 por Alexis Millardet en la región de Burdeos, de donde toma su nombre. Restricción enológica: no debe aplicarse pocos días antes de la vendimia, ya que sus residuos en la uva pueden inhibir las levaduras responsables de la fermentación alcohólica. Autorizado en viticultura orgánica con ciertas limitaciones, permanece como referencia en tratamientos fitosanitarios tradicionales.
Variaciones: bouillie bordelaise, poltiglia bordolese, Bordeaux Brühe, calda bordelesa
También: mezcla bordelesa, sulfato calda