hémina
Medida de vino asignada diariamente a cada monje en los monasterios benedictinos, según prescribía la Regla de San Benito (siglo VI). Esta ración, establecida en el Capítulo XL sobre la medida de la bebida, representaba una porción moderada y controlada que buscaba equilibrar las necesidades nutritivas de la comunidad monástica con los principios de templanza y austeridad inherentes a la vida religiosa.
La hémina era una medida de capacidad volumétrica de origen romano, equivalente aproximadamente a 0,5 litros, aunque su conversión exacta varía según las fuentes y períodos. Su asignación no era uniforme: San Benito reconocía la flaqueza de algunos hermanos y permitía cierta flexibilidad, mientras que aquellos dotados de mayor virtud y capacidad de abstinencia recibían recompensa espiritual por su sobriedad.
Este concepto histórico refleja la importancia cultural y económica del vino en la Europa medieval, donde los monasterios eran centros productores vitícolas de primer orden. La hémina no era un acto de indulgencia sino una práctica de nutrición controlada que garantizaba salud e hidratación a la comunidad, diferenciándose claramente de los excesos laicos. Su documentación en la Regla benedictina convierte a este término en un testimonio valioso de las prácticas enológicas y de consumo en la Antigüedad tardía.
Variaciones: emina, enina, henina
También: hemina, ración monástica de vino