desvaido
Vino que ofrece muy baja intensidad sensorial en color, aroma y sabor, consecuencia de una excesiva oxidación por exposición prolongada al aire. Este deterioro afecta de manera integral a la experiencia organoléptica, manifestándose en la pérdida de vivacidad cromática, atenuación de matices aromáticos y disminución de la estructura gustativa. El término se aplica especialmente en evaluación de vinos que, por deficiencias en conservación o envejecimiento inapropiado, han sufrido degradación acelerada de sus compuestos volátiles y antocianos.
El fenómeno ocurre cuando la fermentacion alcoholica se ha completado o interrumpido, y el vino permanece expuesto a condiciones que favorecen la oxidación sin control. Está estrechamente relacionado con la presencia de oxígeno disuelto y la falta de protección mediante anhidrido. Aunque ciertos vinos, como los rancios, buscan deliberadamente la oxidación controlada para obtener características complejas, un vino desvaído representa un defecto no intencional que compromete su calidad y valor comercial.
Variaciones: desvaído
También: oxidado, decrepito, apagado, marchito