amerar
Práctica tradicional aragonesa que consiste en mezclar vino con agua, frecuentemente empleada en contextos rurales y festivos para alargar el consumo de vino o moderar su graduación alcohólica. Esta técnica, popular en las comarcas vinícolas del interior de Aragón, responde a criterios económicos y sociales antiguos, cuando el agua potable era más accesible que el vino puro en determinadas épocas del año.
La proporción de mezcla varía según la región y la intención: desde un simple «vino aguado» de consumo cotidiano hasta proporciones más equilibradas en celebraciones populares. Aunque hoy resulta marginal ante los estándares enológicos modernos, amerar constituye un testimonio de las prácticas tradicionales de fermentacion alcoholica y aprovechamiento racional de recursos en la viticultura de montaña.
El término forma parte del patrimonio lingüístico vinícola aragonés, vinculado a zonas productoras como Calatayud y otras denominaciones del interior peninsular, donde la cultura del vino ha estado históricamente ligada a usos y costumbres locales de carácter inmemorial.
Variaciones: amerado, ameradura
También: aguar, diluir, mezclar agua con vino