semidulce
Vino con un contenido en azúcares residuales comprendido entre 30 y 50 gramos por litro. Esta categoría ocupa una posición intermedia en la escala de dulzor, situada entre los vinos secos (menos de 4 g/l) y los dulces (más de 45 g/l), aunque con cierta solapamiento en los límites superiores.
El carácter semidulce resulta de una fermentación parcialmente detenida o controlada, que deja azúcares sin transformar en alcohol. Este equilibrio puede lograrse mediante parada de fermentación, descenso de temperatura, adición de anhidrido o selección de cepas de levaduras con baja capacidad fermentativa.
Sensorialmente, estos vinos presentan una dulzura perceptible pero no empalagosa, frecuente en varietales aromáticos como el de alejandria o en elaboraciones de regiones como jerez xeres sherry y sanlucar de barrameda. La dulzura realza los aromas primarios y proporciona voluptuosidad en boca, aunque requiere cierta acidez equilibrante para mantener frescura y elegancia.
Son especialmente apreciados como vinos de aperitivo o acompañamiento de postres no excesivamente azucarados, en particular en mercados del norte de Europa y Asia.
Variaciones: semi-dulce, vino semidulce
También: vino medio dulce, vino con dulzor residual