lacrimoso
Adjetivo que describe un vino con elevado contenido en alcohol y glicerina, características que generan la formación de lágrimas o lágrimas de vino cuando el líquido resbala lentamente por las paredes interiores de la copa. Este fenómeno óptico es resultado de la diferencia de tensión superficial entre el alcohol (más volátil) y el agua, causando que gotas se formen y desciendan dejando trazos viscosos.
La lacrimosidad es indicativa de un vino corpulento y generoso, frecuente en tintos de zonas cálidas, vinos fortificados o aquellos sometidos a prolongada maceración pelicular y envejecimiento. La glicerina, subproducto de la fermentación alcohólica, aporta suavidad, redondez y cierta dulzor residual perceptible en boca, complementando la estructura tánica.
Aunque visualmente cautivadora, la lacrimosidad no es sinónimo de calidad absoluta: puede indicar desequilibrio si el alcohol supera la capacidad de integración del vino, resultando en sensaciones abrasivas. En cata, se valora cuando existe armonía entre poder alcohólico, acidez y extracto, creando vinos complejos y envolventes. Especialmente apreciada en vinos rancios, generosos y tintos de guarda con potencial evolutivo.
Variaciones: lacrimosos, lacrimosa, vino lacrimoso
También: vino de lágrimas, vino vizcoso, vino untuoso